Argón - Día 3 - Trono de Géminis
- Mati
- hace 3 días
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Recordamos en la Mesa Redonda.
El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece un orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la Piedra Filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la Tierra.
En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Argón; elemento de símbolo Ar, número atómico 18, perteneciente al grupo de los gases nobles y presente en la atmósfera terrestre como un gas monoatómico, incoloro e inodoro. Esa es la sustancia que ordenamos. La decimoctava partícula de la Piedra Filosofal se presenta como principio de estabilidad, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.
Hoy compartimos el punto de vista de Géminis. Desde este trono se observa al Argón como portador de información. Aunque participe muy poco en reacciones químicas, su presencia, su concentración y sus proporciones isotópicas pueden comunicar cuánto tiempo ha viajado un agua y bajo qué condiciones ingresó en el subsuelo. Géminis dirige la mirada hacia la información que permanece contenida en la propia materia.
El Argón atmosférico puede disolverse en el agua cuando esta entra en contacto con el aire. La cantidad que queda incorporada depende de factores físicos como la temperatura, la presión y la presencia de burbujas. Cuando el agua se infiltra y queda aislada en un acuífero, conserva parte de esa señal. Por ello, las concentraciones de Argón, Neón, Criptón y Xenón disueltos se utilizan para reconstruir temperaturas de recarga, identificar exceso de aire atrapado y estudiar la circulación de aguas subterráneas.
Uno de sus isótopos radiactivos, el Argón-39, permite estudiar aguas que se recargaron aproximadamente entre cincuenta y mil años atrás. Al medir cuánto Argón-39 permanece en una muestra, los investigadores obtienen información sobre el tiempo transcurrido desde que el agua perdió el contacto directo con la atmósfera. El Argón no comunica esta historia mediante una reacción química, sino mediante una proporción física que cambia con el tiempo y conserva la memoria de su recorrido.
Al ser observado desde el trono de Géminis, el Argón revela que la información no siempre necesita intervenir para ser transmitida. Algunas sustancias comunican precisamente porque atraviesan un proceso sin modificarlo de manera significativa. La memoria puede conservarse intacta cuando quien la transporta permanece estable.
Excalibur calibra la partícula número 18 para diferenciar el mensaje de la interferencia. El Argón enseña que observar, registrar y transportar una señal puede ser tan importante como actuar sobre aquello que se observa. La comunicación más precisa no siempre es la que produce mayor impacto, sino la que conserva intacta la memoria del recorrido.
Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado de la claridad interior y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, la comunicación se ordena y la tercera cara de la Piedra Filosofal se pule. El Argón queda como portador de información. La rueda continúa su giro consciente.
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Así pues, hoy realizamos esta tarea:
Mente — Enfoque
Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:
”Yo expreso la información sin distorsión.”
Permite que la mente permanezca clara, receptiva y plenamente consciente durante toda la práctica.
Emoción — Limpieza con la vela
Coloca una vela encendida frente a ti.
Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.
Deja que la llama disuelva las emociones asociadas a la distorsión: la necesidad de intervenir en cada relato, el impulso de modificar la información recibida y el temor de escuchar sin ocupar el centro de la comunicación.
La emoción se ordena por claridad.
Acción — Integración en el cuerpo
Sirve un vaso de agua.
Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:
“Yo soy Argón, memoria del recorrido.”
Repítelo tres veces, con consciencia.
Bebe el agua lentamente, integrando en tu cuerpo la claridad que permite transmitir la información sin interferir.
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Sello alquímico
Yo soy el nuevo estado de consciencia.
Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.


🙏🏻❤️🌟🫶🏻
“Yo soy Argón, memoria del recorrido.”
Yo expreso la información sin distorsión. Yo soy Argón, memoria del recorrido. ASÉ Y AMEN.
1🤍
El Argón nos recuerda que a veces el murmullo del universo es suficiente para mantenernos unidos.
Gracias !!! Gracias !!! Gracias !!!
☂️🍀🩵💚💗🎶✨️