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Berilio - Día 10 - Trono de Capricornio

  • Foto del escritor: María José Yosoy
    María José Yosoy
  • 28 feb
  • 2 Min. de lectura

Recordamos en la Mesa Redonda.

El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.


En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Berilio. Esa es la sustancia que ordenamos. La cuarta partícula de la piedra se presenta como arquitectura cristalina, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.


Hoy compartimos el punto de vista de la estructura. El trono de Capricornio abre la décima posición y orienta la mirada hacia la construcción que perdura milenios. Desde este asiento, el Berilio se revela como fundamento de tecnologías críticas, como el material que sostiene reactores nucleares, sistemas de defensa y equipos industriales que operan por décadas. Lo que se activó, se enraizó, circuló, protegió, brilló, refinó, equilibró, transformó y expandió, ahora encuentra edificación maestra. El Berilio construye legados técnicos. Cada aleación es una piedra en el templo de la civilización tecnológica. Cada estructura resiste el paso del tiempo con autoridad.


El Berilio habita las infraestructuras críticas, los sistemas que sostienen industrias enteras, los componentes que garantizan seguridad por generaciones. Al ser observado desde el trono de Capricornio, la firmeza encuentra persistencia, maestría y capacidad de legado estructural. La resistencia se vuelve arquitectura eterna. La estructura se organiza como obra maestra técnica. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de compromiso cristalino.


Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado de la estructura interna y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, la estructura se consolida y la décima cara de la piedra filosofal se pule. El Berilio queda edificado. La rueda continúa su giro consciente.



Así pues, hoy realizamos esta tarea:


Mente — Enfoque

Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:

"Estoy edificando la estructura en forma duradera."

Permite que la mente permanezca firme y comprometida en este punto.


Emoción — Limpieza con la vela

Coloca una vela encendida frente a ti.

Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.

Deja que la llama disuelva emociones asociadas a la fragilidad temporal: construcciones efímeras, falta de compromiso estructural, abandono prematuro.

La emoción se ordena por persistencia.


Acción — Integración en el cuerpo

Sirve un vaso de agua.

Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:

"Yo soy Berilio cristalizado."

Repítelo tres veces, con consciencia.

Bebe el agua lentamente, integrando el legado estructural en tu cuerpo.



Sello alquímico

Yo soy el nuevo estado de consciencia.

Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.


6 comentarios


aline.fdez.r
28 feb

Estoy edificando la estructura en forma duradera.

La emoción se ordena por persistencia.

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ver bellomo
ver bellomo
28 feb

Gracias !!! Gracias !!! Gracias !!!

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lelysabreu
28 feb

Be ♑.. Gracias..!!

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Virginia Munoz
Virginia Munoz
28 feb

Yo soy Berilio cristalizado.

💚🙏

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silviablima
28 feb

⛵💕🍀

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