top of page
FONDO 01 Nigredo SIN TEXTO.jpg

Fósforo - Día 1 - Trono Aries

  • Mati
  • 12 jul
  • 2 min de lectura

Recordamos en la Mesa Redonda.

El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.


En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Fósforo. Esa es la sustancia que ordenamos. La decimoquinta partícula de la piedra se presenta como portador de luz, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.


Hoy compartimos el punto de vista del inicio. El trono de Aries abre la secuencia y orienta la mirada hacia la ignición espontánea del fósforo blanco. Desde este asiento, el Fósforo se revela como el elemento que arde sin necesidad de chispa externa, como el átomo que al contacto con aire inicia combustión por sí mismo. Cada molécula de fósforo blanco expuesta al oxígeno comienza a arder instantáneamente. Cada reacción se autodesencadena sin esperar ignición. Cada combustión primera nace del propio fósforo que no espera ser encendido.


El Fósforo habita la capacidad de iniciar fuego desde su propia naturaleza, el impulso que no requiere activación externa, la fuerza que genera luz desde sí mismo sin esperar estímulo. Al ser observado desde el trono de Aries, el portador de luz encuentra iniciativa autoencendida, fuerza de combustión autónoma y capacidad de iniciar transformación desde su propio ser. La autoignición se vuelve acto inaugural independiente. El elemento luminoso se organiza como impulso de fuego autocontenido. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de ignición autónoma.


Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado del portador de luz interno y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, el impulso autoencendido se aclara y la primera cara de la piedra filosofal se pule. El Fósforo queda activado. La rueda inicia su giro consciente.



Así pues, hoy realizamos esta tarea:


Mente — Enfoque

Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:

"Estoy encendiendo el fuego desde mi propio ser."

Permite que la mente permanezca autónoma y luminosa en este punto.


Emoción — Limpieza con la vela

Coloca una vela encendida frente a ti.

Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.

Deja que la llama disuelva emociones asociadas a la dependencia de ignición externa: espera de que otros enciendan, negación del fuego propio, miedo a la autoignición.

La emoción se ordena por autonomía.


Acción — Integración en el cuerpo

Sirve un vaso de agua.

Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:

"Yo soy Fósforo."

Repítelo tres veces, con consciencia.

Bebe el agua lentamente, integrando la autoignición en tu cuerpo.



Sello alquímico


Yo soy el nuevo estado de consciencia.

Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.

7 comentarios


aline.fdez.r
13 jul

Estoy encendiendo el fuego desde mi propio Ser 🔥

Me gusta

Laura Telenta
Laura Telenta
12 jul

❤️🫶🏻🌟🙏🏻

Me gusta

ver bellomo
ver bellomo
12 jul

Gracias !!! Gracias !!! Gracias !!!

Me gusta

silviablima
12 jul

⛵️🧿☂️🍀🩵💚💗🎶✨️

Me gusta

akuapucaweb
12 jul

Yo soy fosforo, Yo soy el Nuevo estado de consciencia.


Me gusta
  • Instagram

© 2030 by YOSOY.
Todos los derechos reservados 

bottom of page