Helio - Día 10 - Trono de Capricornio
- Mati
- hace 1 día
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Recordamos en la Mesa Redonda.
El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.
En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Helio. Esa es la sustancia que ordenamos. La segunda partícula de la piedra se presenta como arquitectura luminosa, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.
Hoy compartimos el punto de vista de la estructura. El trono de Capricornio abre la décima posición y orienta la mirada hacia la permanencia del sol como arquitectura celeste. Desde este asiento, el Helio se revela como legado estelar: el sol seguirá brillando miles de millones de años porque el Helio sostiene su núcleo con responsabilidad gravitacional. Lo que se encendió, se ancló, circuló, protegió, brilló, se refinó, se equilibró, se transformó y se expandió, ahora encuentra construcción duradera. Helios es el pilar del sistema solar, el rey que gobierna con constancia milenaria. Cada átomo de Helio es una piedra en el templo del tiempo.
El Helio habita el núcleo estable que garantiza la vida planetaria, el reloj cósmico que marca los ciclos, la autoridad gravitacional que ordena las órbitas. Al ser observado desde el trono de Capricornio, el fulgor encuentra persistencia, maestría y capacidad de legado. El fuego se vuelve obra eterna. La luz se organiza como arquitectura maestra. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de compromiso solar.
Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado de la luz interna y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, la estructura se consolida y la décima cara de la piedra filosofal se pule. El Helio queda edificado. La rueda continúa su giro consciente.
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Así pues, hoy realizamos esta tarea:
Mente — Enfoque
Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:
"Estoy edificando el fulgor solar en forma duradera."
Permite que la mente permanezca firme y comprometida en este punto.
Emoción — Limpieza con la vela
Coloca una vela encendida frente a ti.
Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.
Deja que la llama disuelva emociones asociadas a la fragilidad: inconsistencia, abandono prematuro, falta de compromiso.
La emoción se ordena por persistencia.
Acción — Integración en el cuerpo
Sirve un vaso de agua.
Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:
"Yo soy Helio cristalizado."
Repítelo tres veces, con consciencia.
Bebe el agua lentamente, integrando la estructura solar en tu cuerpo.
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Sello alquímico
Yo soy el nuevo estado de consciencia.
Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.



