Helio- Día 3 - Trono de Géminis
- Mati
- 26 ene
- 2 Min. de lectura
Recordamos en la Mesa Redonda.
El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.
En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Helio. Esa es la sustancia que ordenamos. La segunda partícula de la piedra se presenta como arquitectura luminosa, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.
Hoy compartimos el punto de vista del intercambio. El trono de Géminis abre la tercera posición y orienta la mirada hacia el diálogo entre luz y sombra. Desde este asiento, el Helio se revela como portador de información solar, como el viento que viaja del sol hacia los planetas llevando partículas cargadas de mensaje. Lo que se encendió y se ancló, ahora encuentra circulación. Helios envía su aliento a través del espacio como código luminoso. Cada ráfaga de viento solar articula la relación entre el centro y la periferia. Cada partícula de Helio comunica la temperatura del origen.
El Helio habita el viento solar, la atmósfera superior, el intercambio magnético. Al ser observado desde el trono de Géminis, el fulgor encuentra movilidad, versatilidad y capacidad de transmisión. El fuego se vuelve lenguaje. La luz se organiza como red de comunicación cósmica. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de claridad comunicativa.
Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado de la luz interna y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, la comunicación se ordena y la tercera cara de la piedra filosofal se pule. El Helio queda articulado. La rueda continúa su giro consciente.
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Así pues, hoy realizamos esta tarea:
Mente — Enfoque
Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:
"Estoy circulando el fulgor solar en mi palabra."
Permite que la mente permanezca clara y móvil en este punto.
Emoción — Limpieza con la vela
Coloca una vela encendida frente a ti.
Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.
Deja que la llama disuelva emociones asociadas al bloqueo: silencio forzado, confusión verbal, desconexión.
La emoción se ordena por fluidez.
Acción — Integración en el cuerpo
Sirve un vaso de agua.
Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:
"Yo soy Helio que circula."
Repítelo tres veces, con consciencia.
Bebe el agua lentamente, integrando el viento solar en tu cuerpo.
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Sello alquímico
Yo soy el nuevo estado de consciencia.
Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.



