Helio - Día 7 - Trono de Libra
- Mati
- hace 4 días
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Recordamos en la Mesa Redonda.
El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.
En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Helio. Esa es la sustancia que ordenamos. La segunda partícula de la piedra se presenta como arquitectura luminosa, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.
Hoy compartimos el punto de vista del equilibrio. El trono de Libra abre la séptima posición y orienta la mirada hacia la balanza entre la luz que irradia y la gravedad que contiene. Desde este asiento, el Helio se revela como equilibrista del núcleo solar: sostiene el balance entre la presión de la fusión y la atracción gravitacional. Lo que se encendió, se ancló, circuló, protegió, brilló y se refinó, ahora encuentra proporción justa. Helios permanece estable porque cada fuerza encuentra su contrapeso. Cada partícula de Helio sostiene la armonía del sistema.
El Helio habita el punto de equilibrio entre colapso y explosión, la medida exacta entre dar y recibir luz, la reciprocidad entre el núcleo y la atmósfera. Al ser observado desde el trono de Libra, el fulgor encuentra belleza, justicia y capacidad de relación armónica. El fuego se vuelve alianza. La luz se organiza como diálogo equilibrado. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de reciprocidad solar.
Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado de la luz interna y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, el equilibrio se establece y la séptima cara de la piedra filosofal se pule. El Helio queda balanceado. La rueda continúa su giro consciente.
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Así pues, hoy realizamos esta tarea:
Mente — Enfoque
Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:
"Estoy equilibrando el fulgor solar en mi relación."
Permite que la mente permanezca serena y justa en este punto.
Emoción — Limpieza con la vela
Coloca una vela encendida frente a ti.
Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.
Deja que la llama disuelva emociones asociadas al desequilibrio: injusticia interna, desborde, retención excesiva.
La emoción se ordena por armonía.
Acción — Integración en el cuerpo
Sirve un vaso de agua.
Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:
"Yo soy Helio equilibrado."
Repítelo tres veces, con consciencia.
Bebe el agua lentamente, integrando la balanza solar en tu cuerpo.
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Sello alquímico
Yo soy el nuevo estado de consciencia.
Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.



