Magnesio - Día 9 - Trono de Sagitario
- Mati
- 11 jun
- 2 min de lectura
Recordamos en la Mesa Redonda.
El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.
En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Magnesio. Esa es la sustancia que ordenamos. La duodécima partícula de la piedra se presenta como luz blanca intensa, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.
Hoy compartimos el punto de vista de la expansión. El trono de Sagitario abre la novena posición y orienta la mirada hacia el magnesio en agua de mar. Desde este asiento, el Magnesio se revela como tercer elemento más abundante disuelto en océanos, como el ion que alcanza concentraciones de 1,290 mg/L en aguas marinas que cubren el planeta. Lo que ardió, se petrificó, capturó luz, protegió células, celebró, refinó enzimas, equilibró con calcio y transformó mediante ausencia, ahora encuentra exploración oceánica masiva. El Magnesio disuelto en mares sostiene la salinidad planetaria junto al sodio. Cada litro de agua marina contiene más de un gramo de magnesio. Cada ola expande la presencia del metal alcalinotérreo por todos los océanos del mundo.
El Magnesio habita las corrientes marinas que distribuyen minerales por el planeta, los ciclos biogeoquímicos que conectan océano con tierra, la exploración marina que revela su papel en la química de aguas saladas. Al ser observado desde el trono de Sagitario, el metal alcalinotérreo encuentra amplitud oceánica, visión expansiva y capacidad de trascendencia marina global. La combustión se vuelve exploración salina. La luz blanca se organiza como expansión planetaria acuosa. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de expansión oceánica.
Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado del metal luminoso interno y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, la expansión se ordena y la novena cara de la piedra filosofal se pule. El Magnesio queda proyectado. La rueda continúa su giro consciente.
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Así pues, hoy realizamos esta tarea:
Mente — Enfoque
Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:
"Estoy expandiendo el magnesio hacia los océanos planetarios."
Permite que la mente permanezca abierta y visionaria en este punto.
Emoción — Limpieza con la vela
Coloca una vela encendida frente a ti.
Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.
Deja que la llama disuelva emociones asociadas a la limitación terrestre: confinamiento sin océano, negación del agua salada planetaria, miedo a la vastedad marina.
La emoción se ordena por expansión.
Acción — Integración en el cuerpo
Sirve un vaso de agua.
Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:
"Yo soy Magnesio oceánico."
Repítelo tres veces, con consciencia.
Bebe el agua lentamente, integrando la expansión marina en tu cuerpo.
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Sello alquímico
Yo soy el nuevo estado de consciencia.
Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.


El Magnesio es el tercer elemento más abundante disuelto en los océanos 🌊
Y sostiene la salinidad planetaria junto al sodio.
Yo veo Magnesio 👁️🌊👁️
🙏🏻❤️🫶🏻🌟
⛵️🩵💚🩷✨️🎶
Gracias !!! Gracias !!! Gracias !!!
Estoy expandiendo el magnesio hacia los océanos planetarios.
Yo soy Magnesio oceánico.