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Neón - Día 2 - Trono de Tauro

  • Mati
  • 9 may
  • 2 Min. de lectura

Recordamos en la Mesa Redonda.

El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.


En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Neón. Esa es la sustancia que ordenamos. La décima partícula de la piedra se presenta como luz noble, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.


Hoy compartimos el punto de vista de la materia. El trono de Tauro ofrece la segunda posición y orienta la mirada hacia el Neón licuado. Desde este asiento, el Neón se revela como sustancia criogénica, como el gas noble que al enfriarse extremadamente se convierte en líquido transparente y denso. Lo que ayer se reveló por primera vez, hoy encuentra encarnación líquida ultrafría. El Neón licuado existe a -246°C. Cada gota de Neón líquido sostiene frialdad extrema en forma material. Cada mililitro demuestra cómo el gas más inerte encuentra densidad cuando la temperatura cae al abismo térmico.


El Neón habita los sistemas criogénicos donde se requiere enfriamiento sin reactividad, los laboratorios que estudian temperaturas cercanas al cero absoluto, la materia condensada que revela estados cuánticos. Al ser observado desde el trono de Tauro, la nobleza encuentra densidad criogénica, valor en la inercia y capacidad de estabilizarse en frío extremo. La invisibilidad gaseosa se vuelve líquido denso. La inercia química se organiza como materia ultrafría. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de condensación criogénica.


Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado de la luz noble interna y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, la densidad se ordena y la segunda cara de la piedra filosofal se pule. El Neón queda licuado. La rueda continúa su giro consciente.



Así pues, hoy realizamos esta tarea:


Mente — Enfoque

Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:

"Estoy condensando el gas noble en materia densa."

Permite que la mente permanezca serena y concentrada en este punto.


Emoción — Limpieza con la vela

Coloca una vela encendida frente a ti.

Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.

Deja que la llama disuelva emociones asociadas a la volatilidad sin forma: dispersión gaseosa sin densidad, calor excesivo que impide condensación, negación de la estabilidad fría.

La emoción se ordena por condensación.


Acción — Integración en el cuerpo

Sirve un vaso de agua.

Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:

"Yo soy Neón licuado."

Repítelo tres veces, con consciencia.

Bebe el agua lentamente, integrando la densidad criogénica en tu materia.



Sello alquímico


Yo soy el nuevo estado de consciencia.

Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.

5 comentarios


lelysabreu
10 may

Ne ♉ Gracias!!

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Laura Telenta
Laura Telenta
09 may

🙏🏻🫶🏻❤️🌟

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ver bellomo
ver bellomo
09 may

Gracias !!! Gracias !!! Gracias !!!

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silviablima
09 may

⛵️🙌💕🍀✨️

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viannelis81
09 may

Estoy condensando el gas noble en materia densa.

Yo soy Neón licuado.

ASÉ

1🧡


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