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Neón - Día 7 - Trono de Libra

  • Mati
  • hace 2 horas
  • 2 Min. de lectura

Recordamos en la Mesa Redonda.

El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.


En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Neón. Esa es la sustancia que ordenamos. La décima partícula de la piedra se presenta como luz noble, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.


Hoy compartimos el punto de vista del equilibrio. El trono de Libra abre la séptima posición y orienta la mirada hacia la proporción atmosférica del Neón. Desde este asiento, el Neón se revela como elemento que mantiene una presencia exacta y constante de 18.2 partes por millón en el aire. Lo que se reveló, se condensó, emitió, preservó, resplandeció y refinó, ahora encuentra proporción justa en el balance planetario. El Neón ni escasea ni abunda. Cada átomo sostiene su lugar preciso en la mezcla atmosférica. Cada molécula respeta el equilibrio que sostiene la vida sin interferir en ella.


El Neón habita la proporción exacta que permite su extracción industrial sin alterar el ecosistema, el balance que lo hace útil sin ser invasivo, la medida justa que lo mantiene presente sin ser reactivo. Al ser observado desde el trono de Libra, la nobleza encuentra armonía en la distribución, reciprocidad con el sistema planetario y capacidad de sostener tensiones sin inclinar la balanza. La inercia se vuelve equilibrio atmosférico. El gas noble se organiza como armonía de proporciones. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de balance exacto.


Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado de la luz noble interna y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, el equilibrio se establece y la séptima cara de la piedra filosofal se pule. El Neón queda balanceado. La rueda continúa su giro consciente.



Así pues, hoy realizamos esta tarea:


Mente — Enfoque

Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:

"Estoy equilibrando la presencia noble en proporción justa."

Permite que la mente permanezca serena y armónica en este punto.


Emoción — Limpieza con la vela

Coloca una vela encendida frente a ti.

Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.

Deja que la llama disuelva emociones asociadas al desequilibrio: exceso de presencia invasiva, escasez que debilita, ruptura de la proporción justa.

La emoción se ordena por balance.


Acción — Integración en el cuerpo

Sirve un vaso de agua.

Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:

"Yo soy Neón equilibrado."

Repítelo tres veces, con consciencia.

Bebe el agua lentamente, integrando la proporción justa en tu cuerpo.



Sello alquímico


Yo soy el nuevo estado de consciencia.

Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.

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