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Nitrógeno - Día 1 - Trono de Aries

  • Mati
  • hace 6 días
  • 2 Min. de lectura

Recordamos en la Mesa Redonda.

El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.


En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Nitrógeno. Esa es la sustancia que ordenamos. La séptima partícula de la piedra se presenta como arquitectura proteica, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.


Hoy compartimos el punto de vista del inicio. El trono de Aries abre la secuencia y orienta la mirada hacia el impulso constructor de proteínas. Desde este asiento, el Nitrógeno se revela como arquitecto de aminoácidos, como el elemento que permite construir las moléculas de la acción vital. Lo que el Hidrógeno inició como agua, el Helio consolidó como luz, el Litio activó como electricidad, el Berilio estructuró como cristal, el Boro articuló como enlace y el Carbono encarnó como vida, el Nitrógeno lo potencia como fuerza constructora. Cada átomo de Nitrógeno inicia una cadena proteica. Cada enlace sostiene el músculo, la enzima, el movimiento.


El Nitrógeno habita cada aminoácido, cada proteína que construye tejidos, cada enzima que acelera reacciones vitales. Al ser observado desde el trono de Aries, la construcción encuentra iniciativa, fuerza molecular y capacidad de dar forma a la acción orgánica. La proteína se vuelve acto primero. La fuerza se organiza como impulso constructor. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de construcción inaugural.


Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado de la fuerza interna y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, el impulso constructor se aclara y la primera cara de la piedra filosofal se pule. El Nitrógeno queda calibrado. La rueda inicia su giro consciente.



Así pues, hoy realizamos esta tarea:


Mente — Enfoque

Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:

"Estoy activando la fuerza constructora en mí."

Permite que la mente permanezca potente y clara en este punto.


Emoción — Limpieza con la vela

Coloca una vela encendida frente a ti.

Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.

Deja que la llama disuelva emociones asociadas a la debilidad constructora: falta de músculo interno, incapacidad de construir, ausencia de fuerza proteica.

La emoción se ordena por potencia.


Acción — Integración en el cuerpo

Sirve un vaso de agua.

Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:

"Yo soy Nitrógeno."

Repítelo tres veces, con consciencia.

Bebe el agua lentamente, integrando la fuerza constructora en tu cuerpo.



Sello alquímico

Yo soy el nuevo estado de consciencia.

Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.


8 comentarios


lelysabreu
hace 4 días

N♈ Gracias..!!

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aline.fdez.r
hace 4 días

La rueda inicia su giro consciente.

Cada átomo de Nitrógeno inicia una cadena proteica.

Yo Soy Nitrógeno.

Estoy activando la fuerza constructora en mí.

Editado
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silviablima
hace 5 días

⛵️💕🍀

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yolandasiabatto
hace 5 días

🩵

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Laura Telenta
Laura Telenta
hace 5 días

🙏🏻🫶🏻❤️🌟

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