top of page
FONDO 01 Nigredo SIN TEXTO.jpg

Sodio - Día 5 - Trono de Leo

  • Mati
  • 25 may
  • 2 min de lectura

Recordamos en la Mesa Redonda.

El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.


En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Sodio. Esa es la sustancia que ordenamos. La undécima partícula de la piedra se presenta como metal reactivo, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.


Hoy compartimos el punto de vista de la expresión. El trono de Leo abre la quinta posición y orienta la mirada hacia la llama amarilla característica. Desde este asiento, el Sodio se revela como elemento que al arder emite luz amarilla intensa e inconfundible, como el átomo que expresa su identidad mediante un color único en el espectro visible. Lo que explotó, se cristalizó, transmitió y protegió, ahora encuentra expresión luminosa dramática. El Sodio arde con llama amarilla dorada a 589 nanómetros. Cada átomo excitado emite fotones que definen su firma visual. Cada combustión proclama la presencia del sodio con resplandor inconfundible.


El Sodio habita las lámparas de vapor de sodio que iluminan autopistas y túneles, las pruebas de flama que identifican su presencia en química analítica, los fuegos artificiales que explotan en amarillo brillante. Al ser observado desde el trono de Leo, el metal alcalino encuentra expresividad cromática, capacidad de brillar con identidad propia y poder de crear presencia luminosa magnética. La explosividad se vuelve arte de luz amarilla. La reactividad química se organiza como espectáculo de color característico. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de expresión luminosa.


Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado del metal reactivo interno y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, la expresión se ordena y la quinta cara de la piedra filosofal se pule. El Sodio queda irradiado. La rueda continúa su giro consciente.



Así pues, hoy realizamos esta tarea:


Mente — Enfoque

Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:

"Estoy expresando la llama amarilla del sodio."

Permite que la mente permanezca brillante y segura en este punto.


Emoción — Limpieza con la vela

Coloca una vela encendida frente a ti.

Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.

Deja que la llama disuelva emociones asociadas a la opacidad cromática: negación del color propio, vergüenza del amarillo intenso, apagón de la expresión luminosa.

La emoción se ordena por expresión.


Acción — Integración en el cuerpo

Sirve un vaso de agua.

Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:

"Yo soy Sodio que brilla."

Repítelo tres veces, con consciencia.

Bebe el agua lentamente, integrando la llama amarilla en tu cuerpo.



Sello alquímico


Yo soy el nuevo estado de consciencia.

Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.

5 comentarios


ver bellomo
ver bellomo
25 may

Gracias !!! Gracias !!! Gracias !!!

Me gusta

Laura Telenta
Laura Telenta
25 may

🫶🏻❤️🌟🙏🏻🩵🤍🩵

Me gusta

silviablima
25 may

⛵️💛💚💙✨️🎶

Me gusta

viannelis81
25 may

Estoy expresando la llama amarilla del sodio.

Yo soy Sodio que brilla.

ASÉ!

1💛

Me gusta

Marcela Gutierrez
Marcela Gutierrez
25 may

"Yo soy Sodio que brilla."

Me gusta
  • Instagram

© 2030 by YOSOY.
Todos los derechos reservados 

bottom of page