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Sodio - Día 10 - Trono de Capricornio

  • Mati
  • 30 may
  • 2 min de lectura

Recordamos en la Mesa Redonda.

El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece una orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la piedra filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la tierra.


En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Sodio. Esa es la sustancia que ordenamos. La undécima partícula de la piedra se presenta como metal reactivo, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.


Hoy compartimos el punto de vista de la estructura. El trono de Capricornio abre la décima posición y orienta la mirada hacia la industria del hidróxido de sodio. Desde este asiento, el Sodio se revela como base química fundamental de la civilización industrial, como el elemento que forma NaOH, la soda cáustica que sostiene fabricación de papel, jabones, detergentes y productos químicos masivos. Lo que explotó, se cristalizó, transmitió, protegió, brilló, refinó, equilibró, intoxicó y se expandió oceánicamente, ahora encuentra edificación industrial duradera. El hidróxido de sodio se produce mediante electrólisis en plantas que operan continuamente. Cada tonelada de soda cáustica sostiene cadenas productivas globales. Cada planta industrial es un legado de química alcalina estructurada.


El Sodio habita las fábricas de celulosa que producen papel, las plantas de saponificación que crean jabones, la infraestructura química que persiste como base industrial mundial. Al ser observado desde el trono de Capricornio, el metal alcalino encuentra persistencia industrial, maestría en la transformación química y capacidad de legado productivo estructurado. La explosividad se vuelve edificación alcalina. La reactividad química se organiza como arquitectura industrial. Excalibur calibra la partícula cuando mente, emoción y cuerpo se alinean en un mismo eje de compromiso estructural.


Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado del metal reactivo interno y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, la estructura se consolida y la décima cara de la piedra filosofal se pule. El Sodio queda edificado. La rueda continúa su giro consciente.



Así pues, hoy realizamos esta tarea:


Mente — Enfoque

Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:

"Estoy edificando la estructura alcalina del sodio."

Permite que la mente permanezca firme y comprometida en este punto.


Emoción — Limpieza con la vela

Coloca una vela encendida frente a ti.

Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.

Deja que la llama disuelva emociones asociadas a la fragilidad estructural: falta de bases químicas sólidas, negación de la infraestructura alcalina, rechazo al trabajo industrial.

La emoción se ordena por persistencia.


Acción — Integración en el cuerpo

Sirve un vaso de agua.

Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:

"Yo soy Sodio cristalizado en estructura."

Repítelo tres veces, con consciencia.

Bebe el agua lentamente, integrando la arquitectura industrial en tu cuerpo.



Sello alquímico


Yo soy el nuevo estado de consciencia.

Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.

5 comentarios


silviablima
31 may

⛵️🪻🍀🌷✨️🎶

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ver bellomo
ver bellomo
30 may

Gracias !!! Gracias !!! Gracias !!!

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Laura Telenta
Laura Telenta
30 may

🙏🏻🌟

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Marcela Gutierrez
Marcela Gutierrez
30 may

"Yo soy Sodio cristalizado en estructura."

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viannelis81
30 may

Estoy edificando la estructura alcalina del sodio.

Yo soy Sodio cristalizado en estructura. ASÉ! 1💛

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