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Potasio - Día 9 - Trono de Sagitario

Mati
hace 2 horas
3 min de lectura

Recordamos en la Mesa Redonda.

 El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece un orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la Piedra Filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la Tierra.


En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Potasio; elemento de símbolo K, número atómico 19 y perteneciente al grupo de los metales alcalinos. Su configuración electrónica fundamental termina en 4s¹, con un único electrón en su capa exterior. Esa es la sustancia que ordenamos. La partícula número 19 de la Piedra Filosofal se presenta como una fuerza de intercambio y transformación, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.


Hoy compartimos el punto de vista de Sagitario. Desde este trono se observa al Potasio a través de escalas que superan ampliamente la duración humana. Sagitario dirige la mirada hacia una partícula capaz de convertirse en una referencia para reconstruir la historia de las rocas y reconocer procesos que comenzaron hace millones o incluso miles de millones de años.


Una pequeña fracción del Potasio natural corresponde al isótopo radiactivo Potasio-40. Su vida media es de aproximadamente 1.250 millones de años y puede transformarse mediante distintos procesos de desintegración, produciendo entre sus descendientes Argón-40 y Calcio-40. La formación de Argón-40 radiogénico dentro de minerales que contienen Potasio constituye la base del método de datación potasio-argón.


Cuando un mineral permanece suficientemente cerrado desde su formación, la cantidad de Argón-40 producido a partir del Potasio-40 puede compararse con el Potasio que permanece. Esta relación permite estimar el tiempo transcurrido desde la formación o cristalización del mineral. El método Potasio-Argón se ha convertido así en una herramienta fundamental para establecer edades de materiales geológicos y reconstruir acontecimientos de la historia de la Tierra.


La partícula número 19 continúa de esta manera la historia de la número 18. Parte del Argón presente en las rocas terrestres se originó a partir de la transformación radiactiva del Potasio-40. Una sustancia se convierte lentamente en otra y, mucho después, esa transformación puede ser utilizada para leer el tiempo.


Al ser observado desde el trono de Sagitario, el Potasio revela que toda transformación posee una escala temporal que puede superar ampliamente la percepción inmediata. Una partícula puede iniciar un proceso cuyo resultado solo será reconocible mucho después de que el acontecimiento original haya desaparecido.


Excalibur calibra la partícula número 19 para ampliar la medida de las consecuencias. El Potasio enseña que el viaje no consiste únicamente en desplazarse por el espacio. También existe un recorrido a través del tiempo, donde una transformación lenta termina convirtiéndose en memoria. Comprender el proceso requiere aprender a respetar la escala en la que realmente ocurre.


Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado de la paciencia interior y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, el tiempo se ordena y la novena cara de la Piedra Filosofal se pule. El Potasio queda como memoria del recorrido. La rueda continúa su giro consciente.



Así pues, hoy realizamos esta tarea:


Mente — Enfoque

Sostén internamente una sola afirmación:

“Yo amplío mi perspectiva para comprender cada proceso en su propia escala de tiempo.” 

Permite que la mente permanezca amplia, serena y plenamente consciente de que no todo proceso puede ser comprendido desde el tiempo inmediato.


Emoción — Limpieza con la vela

Coloca una vela encendida frente a ti.

Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.

Deja que la llama disuelva las emociones asociadas a la inmediatez: el temor ante los procesos cuyos resultados todavía no puedes ver, la necesidad de obtener respuestas inmediatas y la frustración de medir cada transformación desde una escala demasiado pequeña.

La emoción se ordena por perspectiva.


Acción — Integración en el cuerpo

Sirve un vaso de agua.

Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:

“Yo soy Potasio: mi transformación a través del tiempo revela la historia de la materia.” 

Repítelo tres veces, con consciencia.

Bebe el agua lentamente, integrando en tu cuerpo la confianza necesaria para sostener un proceso sin exigir que revele su resultado antes de tiempo.



Sello alquímico

Yo soy el nuevo estado de consciencia.

Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.

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