top of page
FONDO 01 Nigredo SIN TEXTO.jpg

Potasio - Día 5 - Trono de Leo

Mati
hace 4 días
3 min de lectura

Recordamos en la Mesa Redonda. 

El círculo se activa y la consciencia toma forma compartida. Doce posiciones rodean el centro y sostienen una geometría viva. Aquí se establece un orden natural: una alianza de percepción que abre un nuevo estado de consciencia. Los arquetipos del ser se disponen para recalibrar el origen de la Piedra Filosofal, aquella que alinea mente, corazón y acción para manifestar el cielo en la Tierra.


En el centro del círculo, Excalibur define el eje y marca el norte. Durante este ciclo, su forma se expresa como Potasio; elemento de símbolo K, número atómico 19 y perteneciente al grupo de los metales alcalinos. Su configuración electrónica fundamental termina en 4s¹, con un único electrón en su capa exterior. Esa es la sustancia que ordenamos. La partícula número 19 de la Piedra Filosofal se presenta como una fuerza preparada para manifestarse, lista para ser observada y ajustada desde los distintos puntos de vista que ofrece la rueda de los doce.


Hoy compartimos el punto de vista de Leo. Desde este trono se observa cómo el Potasio manifiesta su estructura cuando recibe energía. Leo dirige la mirada hacia la luz que emerge cuando sus electrones abandonan temporalmente sus estados de menor energía y regresan a niveles más bajos. El elemento revela su identidad mediante una señal que puede ser reconocida desde el exterior.


El Potasio posee un espectro atómico característico. Entre sus líneas espectrales se encuentran emisiones visibles cercanas a 404,4 y 404,7 nanómetros, dentro de la región violeta del espectro. También presenta dos líneas especialmente intensas alrededor de 766,5 y 769,9 nanómetros, próximas al límite entre la luz roja visible y el infrarrojo cercano. Estas emisiones corresponden a transiciones específicas entre niveles de energía de sus electrones.


Cuando un átomo de Potasio recibe suficiente energía, uno de sus electrones puede pasar temporalmente a un estado excitado. Al regresar a un nivel de menor energía, la diferencia se libera en forma de un fotón. La longitud de onda de esa luz depende de la diferencia energética entre los estados implicados. La emisión no es una apariencia añadida al elemento: es una manifestación directa de su estructura electrónica.


Al ser observado desde el trono de Leo, el Potasio revela que toda estructura posee una manera propia de hacerse visible cuando recibe energía. La expresión exterior no necesita ser fabricada: puede surgir naturalmente de aquello que ya está organizado en el interior.

Excalibur calibra la partícula número 19 para distinguir la expresión auténtica de la necesidad de producir una imagen. El Potasio enseña que manifestarse no significa llamar la atención a cualquier precio, sino permitir que la energía atraviese una estructura y revele aquello que realmente contiene. La fuerza de Leo no está únicamente en brillar, sino en reconocer qué luz nace de la propia naturaleza.


Una vela se enciende frente a ti como reflejo del centro. Su llama revela el estado de la expresión interior y acompaña el ajuste fino de la partícula. Al sostener la mirada, la manifestación se ordena y la quinta cara de la Piedra Filosofal se pule. El Potasio queda luminoso. La rueda continúa su giro consciente.



Así pues, hoy realizamos esta tarea:


Mente — Enfoque

Sostén internamente una sola afirmación durante toda la práctica:

“Yo permito que mi estructura interior determine mi forma de expresión.”

Permite que la mente permanezca firme, clara y plenamente consciente de aquello que desea manifestar.


Emoción — Limpieza con la vela

Coloca una vela encendida frente a ti.

Obsérvala en silencio durante al menos tres respiraciones completas.

Deja que la llama disuelva las emociones asociadas a la necesidad de reconocimiento: la vergüenza de mostrarte, el miedo a no ser visto y la tendencia a fabricar una imagen para obtener validación externa.

La emoción se ordena por expresión auténtica.


Acción — Integración en el cuerpo

Sirve un vaso de agua.

Sostén el vaso entre tus manos y pronuncia:

“Yo manifiesto con claridad la energía que atraviesa mi estructura.”

Repítelo tres veces, con consciencia.

Bebe el agua lentamente, integrando en tu cuerpo la claridad que permite expresar tu naturaleza sin necesidad de fabricar una apariencia.



Sello alquímico

Yo soy el nuevo estado de consciencia.

Avra Kehdabra — creo en tanto hablo.


6 comentarios


aline.fdez.r
hace un día

Regresó la misma introducción!!!

Yo Puedo Potasio

Yo manifiesto con claridad la energía que atraviesa mi estructura.

Me gusta

Yzahir
Yzahir
hace 3 días

Cada posición es una perfecta enseñanza, i finitas gracias

Me gusta

Laura Telenta
Laura Telenta
hace 3 días

🌟🙏🏻❤️🫶🏻

Me gusta

ver bellomo
ver bellomo
hace 3 días

Gracias !!! Gracias !!! Gracias !!!

Me gusta

silviablima
hace 4 días

⛵️🧿☂️💕🫂🪻🍀🌷🎶✨️🐦

Me gusta
  • Instagram

© 2030 by YOSOY.
Todos los derechos reservados 

bottom of page