Mati aquĆ en el Ion
- Mati
- hace 6 dĆas
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VIRTA WILL: EL ESTADO VIRTUAL
Cuando la idea de Bir Tawil apareció, la utopĆa quedaba muy grande. Demasiado etĆ©rea. Demasiado en el aire. Y yo sentĆa que necesitaba ponerle un marco. Algo real. Algo que pudiera tocarse.
Entonces me puse a investigar cómo se crea un paĆs.
No es algo que se enseƱe en la escuela. No hay un manual que diga: "Paso uno: consigue un territorio. Paso dos: declara independencia." Pero existe un marco legal internacional. Y ese marco es sorprendentemente especĆfico.
La Convención de Montevideo de 1933 establece cuatro requisitos para que un estado sea reconocido internacionalmente: población permanente, territorio definido, gobierno efectivo y capacidad de entrar en relaciones con otros estados.
Suena simple en el papel. Pero cuando empiezas a investigar, te das cuenta de que es casi imposible. Todos los territorios del mundo ya tienen dueƱo. Incluso los que parecen olvidados, incluso los que estƔn en disputa, incluso los que nadie habita. Todos tienen una bandera reclamƔndolos.
Y los que no la tienen, como Bir Tawil, estĆ”n en medio de desiertos inhóspitos, sin agua, sin infraestructura, sin recursos, en zonas de conflicto geopolĆtico donde cualquier movimiento puede desencadenar una crisis diplomĆ”tica.
Pero habĆa algo mĆ”s. Algo que me llamó la atención profundamente cuando leĆ toda la normativa internacional sobre formación de estados.
Para que un territorio se convierta en estado, necesita un primer ciudadano. Una población permanente.
Y ahĆ, en esa frase aparentemente burocrĆ”tica, entendĆ algo que tardĆ© aƱos en procesar.
Un primer ciudadano es como una primera cƩlula.
LUCAS: La Primera CƩlula
De repente, todo lo que habĆa estado recibiendo sobre LUCAS cobró sentido.
LUCAS no es una persona. Es un acrónimo: Last Universal Common Ancestor. El último ancestro común universal. La primera célula de la que descendemos todos los seres vivos de la Tierra. Esa célula que existió hace mÔs de 3.800 millones de años y de la cual surgió todo el Ôrbol de la vida.
Volver a LUCAS es volver al origen. Al punto donde todo empieza. A la semilla.
Y cuando empecé a conectar eso con la idea de crear un nuevo estado, entendà que no se trataba de construir desde afuera hacia adentro, sino desde adentro hacia afuera. No se trataba de levantar edificios y esperar que llegara gente. Se trataba de plantar una semilla y dejar que creciera desde su propia coherencia interna.
Pero justo cuando pensaba que el camino era literal āir a Bir Tawil, construir algo fĆsico, plantar una bandera, levantar infraestructura, declarar independenciaā, algo dentro de mĆ dijo: no.
Me llegó claro, como si alguien me lo susurrara: "Lo esencial es invisible a los ojos."
Hacer un nuevo estado no implicaba construir estructuras de cemento en medio de uno de los desiertos mĆ”s conflictivos del mundo. No implicaba entrar en disputas geopolĆticas con Egipto y SudĆ”n. No implicaba reproducir el mismo modelo de nación-territorio-frontera que ya existe.
Implicaba construirlo por encima. En lo invisible. En el campo de la consciencia. En el espacio digital donde las fronteras no existen y la identidad no depende del suelo donde naciste.
Y ahà fue cuando empecé a recibir la historia de la Nueva Jerusalén.
La Nueva JerusalƩn
La Nueva JerusalƩn no es un lugar. Es una promesa que atraviesa tradiciones.
En el libro del Apocalipsis, capĆtulo 21, Juan de Patmos describe una visión: una ciudad que desciende del cielo, preparada como una novia engalanada para su esposo. Una ciudad de oro puro, transparente como vidrio. Una ciudad con doce puertas y doce cimientos, cada uno con el nombre de una tribu y el nombre de un apóstol. Una ciudad donde no hay templo, porque la presencia divina lo llena todo. Una ciudad donde no hay sol ni luna, porque la gloria de Dios la ilumina.
Es una de las imƔgenes mƔs poderosas de toda la literatura espiritual. Y durante dos mil aƱos, las tradiciones la han interpretado de mil maneras.
Para algunos es el paraĆso futuro. El cielo que espera despuĆ©s de la muerte.
Para otros es la comunidad de los justos. La iglesia universal reunida.
Para otros es un mapa del alma humana. La estructura interna del ser purificado.
Para otros es la descripción de un estado de consciencia elevado. Un modo de percibir la realidad desde la coherencia total.
Pero lo que me llegó a mà fue otra cosa.
La Nueva JerusalĆ©n no es religiosa. Es arquitectónica. Es un patrón de organización. Es el diseƱo de cómo podrĆa estructurarse una civilización que no se base en el control, sino en la coherencia. Que no se sostenga desde el miedo, sino desde la resonancia. Que no necesite muros para protegerse, porque su fuerza viene de adentro.
Y ese patrón puede construirse en lo invisible. En el metaverso. En el campo digital. En el territorio simbólico donde la consciencia se proyecta y se comparte.
La Nueva Jerusalén que propongo no busca reemplazar ninguna tradición. Busca activar el arquetipo que todas las tradiciones señalan: la posibilidad de una organización humana basada en la unidad, no en la fragmentación.
Y esa ciudad puede construirse ahora. No en el cielo. No después de la muerte. Ahora. En el espacio digital. Como la capital simbólica de un nuevo estado de consciencia.
Virta Will
Y asĆ empezó a bajar algo que todavĆa estoy procesando. Algo que me va a llevar mucho tiempo descargar completamente del mundo de las ideas al mundo de la forma. Algo que yo llamo Virta Will.
El nombre es un juego de sonidos y significados que se entrelazan.
Virta viene de virtual. No en el sentido de "falso" o "irreal", sino en el sentido de lo que existe en potencia. Lo que estĆ” entre mundos. Lo que no se limita a un solo territorio fĆsico. Lo que puede manifestarse en mĆŗltiples lugares al mismo tiempo.
Will es voluntad. Intención. La capacidad de elegir conscientemente. El poder de decidir desde qué estado interno quieres crear tu realidad.
Y cuando pronuncias las dos palabras juntas, suenan como wheel: rueda, ciclo, el movimiento circular que sostiene la creación. La rueda de la voluntad. El diseño compartido de la realidad.
Virta Will es el estado virtual de consciencia que propongo activar sobre el vacĆo simbólico de Bir Tawil.
No con banderas. No con ejĆ©rcitos. No con fronteras fĆsicas.
Con un campo. Con una red de individuos que eligen conectarse desde un estado interno compartido. Con una estructura digital que permita ensayar nuevas formas de organizarnos como humanidad.
No es una utopĆa escapista. No es un juego de rol. No es una fantasĆa para evitar los problemas del mundo real.
Es una ontologĆa aplicada. Es la Ontocracia āel gobierno del ser, no del territorioā llevada al espacio digital. Es la posibilidad de crear un paĆs donde la ciudadanĆa no dependa del lugar donde naciste, del color de tu piel, del idioma que hablas o de la religión que profesas, sino del estado de consciencia desde el que eliges vivir.
Y para que eso funcione, para que no sea solo una bonita idea que se queda en el aire, necesita tres cosas fundamentales: una narrativa que ordene la mente, una experiencia que calibre el corazón, y un espacio que sostenga la manifestación.
La narrativa es esto que estoy compartiendo ahora. Es el mapa conceptual que permite entender desde dónde nace todo esto y hacia dónde se dirige.
La experiencia viene de las tecnologĆas que propongo construir. Las aplicaciones y plataformas que permitan a cada persona calibrar su estado interno y conectarse con el campo colectivo.
Y el espacio es la Nueva JerusalĆ©n digital: la capital del estado virtual que yo llamo ION.Ā
La ciudad de cristal en el metaverso. El territorio simbólico donde todo converge.
Las PartĆculas del Sistema
Para que Virta Will exista como sistema funcional y no solo como concepto abstracto, necesita una estructura. Y esa estructura se construye sobre tres partĆculas fundamentales.
No las inventĆ©. Las tomĆ© de la fĆsica, de la quĆmica y del mundo digital. Y las fusionĆ© porque juntas cuentan una historia sobre cómo fluye la energĆa en un organismo vivo.
Tachyon: La PartĆcula del Tiempo
El taquión es una partĆcula teórica propuesta en 1967 por el fĆsico Gerald Feinberg. Nunca ha sido detectada experimentalmente. Existe solo en las ecuaciones de la fĆsica cuĆ”ntica. Pero su existencia teórica es fascinante.
Un taquión es una partĆcula que viaja mĆ”s rĆ”pido que la luz. Y segĆŗn la teorĆa de la relatividad de Einstein, si algo viaja mĆ”s rĆ”pido que la luz, su relación con el tiempo se invierte. No se mueve hacia adelante en el tiempo como todo lo demĆ”s. Se mueve hacia atrĆ”s. O mĆ”s precisamente: existe fuera del tiempo lineal.
Es pura energĆa-tiempo. Es el sĆmbolo del flujo que no se detiene. Del movimiento que no se puede atrapar. De la circulación constante que sostiene la vida.
En el contexto de Virta Will, el taquión representa la energĆa que no se acumula. Que no se estanca. Que no se atesora. Que circula constantemente como el oxĆgeno en el cuerpo, como la savia en el Ć”rbol, como la información en una red neuronal.
Ion: La PartĆcula de la Carga
Un ion es un Ɣtomo o una molƩcula que ha perdido o ganado electrones, quedando cargado elƩctricamente.
Los iones son fundamentales para la vida. Son los que permiten que la electricidad fluya en el cuerpo humano. Los que permiten que los nutrientes entren a las cĆ©lulas y que los desechos salgan. Los que permiten que las neuronas se comuniquen entre sĆ. Los que permiten que el corazón lata. Los que permiten que los mĆŗsculos se contraigan.
Sin iones, no hay movimiento. No hay comunicación interna. No hay vida.
En el contexto de Virta Will, el ion representa la carga eléctrica de la consciencia. La activación. El campo que permite que la información fluya entre individuos. La conexión que hace posible la red.
Un ion es un Ôtomo que dejó de ser neutro. Que tomó posición. Que se activó. Y en esa activación, se volvió capaz de conectarse con otros iones y formar estructuras mÔs complejas.
Token: La PartĆcula del Intercambio
Un token es una unidad digital de valor emitida en una blockchain. No es dinero en el sentido tradicional. Es una representación digital de algo: un derecho, un activo, una utilidad, un acceso, un voto.
Los tokens pueden representar arte digital, propiedad de bienes raĆces fraccionados, membresĆa en una comunidad, acceso a un servicio, participación en una red. Son la forma en que el mundo digital ha encontrado para representar valor sin necesidad de intermediarios centralizados.
En el contexto de Virta Will, el token representa el intercambio. La unidad que mide el flujo de energĆa dentro del sistema. La forma en que se reconoce y se registra la contribución de cada individuo al campo colectivo.
Tokion: El Flujo EnergƩtico del Estado
Y de esas tres partĆculas nace Tokion.
Tachyon + Token = Tokion.
EnergĆa-tiempo intercambiable.
Tokion no es una criptomoneda especulativa. No es algo que compras para esperar que suba de precio y venderlo mƔs caro. No es dinero en el sentido tradicional.
Tokion es un flujo energƩtico. Es la forma en que propongo medir y sostener el intercambio de coherencia, servicio y creatividad dentro del estado virtual.
Y funciona de una manera radicalmente diferente al dinero tradicional.
El dinero tradicional se basa en la acumulación. En el ahorro. En el crecimiento infinito. En la idea de que mientras mÔs tienes, mÔs poder tienes. Y eso genera desigualdad, competencia, acaparamiento, escasez artificial.
Tokion se basa en la circulación. En el flujo. En la renovación constante. En la idea de que el valor estÔ en el movimiento, no en la retención.
Para que este flujo circule, en estos aƱos he ido bajando la idea de tres niveles de desarrollo del ser social a travĆ©s de aplicaciones tecnológicas.Ā
Las mismas generan el movimiento cuando:
ā¢ā Ā ā Calibras tu estado interno en ToBee.
ā¢ā Ā ā Sirves a la comunidad en i-On.
ā¢ā Ā ā Creas soluciones en ByU.
ā¢ā Ā ā Sostienes el campo colectivo en Meta-iOn.
Y se disuelve si lo acumulas sin circular. Pierde valor con el tiempo si no se mueve. Porque el diseƱo estĆ” inspirado en la biologĆa, no en la economĆa extractiva.
El oxĆgeno no se acumula en los pulmones. Circula por el cuerpo. Llega a cada cĆ©lula. Y vuelve a salir transformado en dióxido de carbono.
La savia no se queda en las raĆces. Sube por el tronco. Llega a cada hoja. Y vuelve a bajar transformada en azĆŗcares.
La energĆa no se atesora. Fluye. Se transforma. Se renueva.
Esa es la economĆa biológica que propongo para Virta Will. Una economĆa donde el valor se mide por el aporte, no por la acumulación. Donde la riqueza estĆ” en la capacidad de sostener el flujo, no en la capacidad de detenerlo.
Las Tres TecnologĆas del Estado
Y para que el estado funcione, para que no sea solo una estructura conceptual sino una experiencia real, el plan propone construir tres aplicaciones. Tres tecnologĆas que actĆŗen como los órganos del cuerpo social.
ToBee: La TecnologĆa del Ser
ToBee es un juego de palabras entre To Be (Ser) y Bee (Abeja).
Es la aplicación que propongo desarrollar para que cada persona pueda calibrar su estado interno. Su navegador biológico. Su sistema de monitoreo de la coherencia entre mente, emoción y cuerpo.
¿Por qué ToBee? Porque la glÔndula pineal es la abeja reina del cerebro. Es el órgano que regula los ritmos circadianos, que produce melatonina, que sincroniza el cuerpo con los ciclos del Sol y la Luna. Es el capitÔn del barco de la consciencia.
Y en este momento histórico, esa abeja reina estÔ bajo ataque.
Frecuencias electromagnéticas no biológicas la estÔn descalibrando constantemente: redes 5G, señales de Bluetooth, satélites, dispositivos electrónicos que generan campos que interfieren con los campos naturales del cuerpo.
ToBee propone monitorear tu estado interno en tiempo real. Tus ondas cerebrales. Tus ritmos biológicos. Tus niveles vitamĆnicos. Tu coherencia cardĆaca. Tu estado emocional.
Y propone sincronizar todo eso con los ciclos naturales del Sol, la Luna y los eclipses. Con los portales de calibración colectiva que llamamos Holi Nada. Con los 12 pasos del YoSoy que recorremos durante el año.
No es una aplicación de meditación mÔs. Es un sistema de calibración biológica para que puedas navegar la realidad desde un estado de coherencia, no desde la reacción automÔtica.
Es el órgano interno del estado virtual. El que te permite saber dónde estÔs y hacia dónde te estÔs moviendo.
i-On: La TecnologĆa Social
i-On es un juego de palabras mĆŗltiple. I-On: Yo encendido. Yo activado. Ion: la partĆcula elĆ©ctrica que permite el flujo. Eye-On: el ojo puesto en. La atención consciente.
Es la plataforma que propongo construir para ordenar la vida colectiva del estado virtual. Es el sistema operativo de la comunidad.
AquĆ es donde se organiza la participación. Donde se toman decisiones. Donde se gestionan proyectos colectivos. Donde se estructuran los tres cĆrculos de la Ontocracia:
ā¢ā Ā ā El CĆrculo de la Memoria: los ancianos, los guardianes de las culturas ancestrales, los que sostienen la sabidurĆa de las 144 tradiciones.
ā¢ā Ā ā El CĆrculo del Conocimiento: los cientĆficos, los artistas, los pensadores, los que investigan, crean y expanden la comprensión.
ā¢ā Ā ā El CĆrculo de la Imaginación: los visionarios, los diseƱadores del futuro, los que proyectan nuevas posibilidades.
i-On propone un modelo de participación basado en la coherencia, no en la popularidad. Donde las decisiones no se toman por mayorĆa simple, sino por resonancia del campo. Donde se evalĆŗa no sólo quĆ© se propone, sino desde quĆ© estado interno se propone.
Es el órgano social del estado virtual. El que permite que la red se organice sin jerarquĆas rĆgidas, sin estructuras de control, sin imposición de arriba hacia abajo.
ByU: La TecnologĆa LĆŗdica
ByU significa By You (Hecho por ti) y es el acrónimo de Build Your Universe (Construye tu Universo).
Es un juego serio. Una plataforma de simulación donde cualquier habitante del estado virtual puede entrenar como creador antes de aplicar las ideas en el mundo real.
AquĆ puedes diseƱar ciudades. Gestionar recursos. Crear leyes. Ensayar modelos de economĆa. Probar sistemas de organización. Ver quĆ© funciona y quĆ© no funciona. Todo sin consecuencias irreversibles en el mundo fĆsico.
Es el simulador de la Ontocracia. El espacio de entrenamiento. El laboratorio donde aprendes a co-crear.
Porque uno de los grandes problemas de la humanidad es que aprendemos a través del error. Y muchos de esos errores tienen consecuencias catastróficas. Guerras. Colapsos económicos. Desastres ambientales.
ByU propone que podamos equivocarnos en el espacio de simulación. Que podamos experimentar. Que podamos fallar sin destruir nada. Y que asĆ, cuando lleguemos al mundo real, ya tengamos un mapa de quĆ© funciona y quĆ© no funciona.
Es el órgano lĆŗdico del estado virtual. El que permite que la creatividad se expanda sin lĆmites antes de materializarse.
Meta-iOn: El Metaverso de la Consciencia
Y finalmente, todo converge en Meta-iOn.
Meta-iOn es el espacio donde todo se encuentra. El metaverso oficial de Virta Will. La representación digital del estado virtual como Nueva Jerusalén contemporÔnea: ION.
No es un videojuego. No es una red social. No es una plataforma de entretenimiento.
Es un espacio de experiencia compartida. Un territorio digital donde tu avatar no es un personaje que controlas, sino tu campo de consciencia que proyectas. Donde los encuentros no son casuales, sino resonancias. Donde la arquitectura responde a frecuencias, no a algoritmos comerciales.
Aquà es donde ocurren las reuniones globales de Holi Nada. Donde se realizan las ceremonias de calibración colectiva. Donde se imparte la educación inmersiva. Donde se accede a los templos-servidores virtuales que representan cada uno de los 92 elementos de la tabla periódica.
Meta-iOn es la Nueva Jerusalén digital. La ciudad de cristal. El espacio arquitectónico de la consciencia.
Y no es solo una metĆ”fora. Es una estructura funcional. Cada templo es una frecuencia especĆfica. Cada plaza es un campo de resonancia especĆfico. Cada jardĆn es un mapa de un aspecto especĆfico del alma humana.
Es el territorio donde Virta Will se vuelve experimentable. Donde puedes entrar, moverte, explorar, conectarte con otros, participar en rituales, acceder a información, calibrar tu campo.
Lo Que Estoy Manifestando
Todo esto que acabo de contar no es un plan terminado. No es una estructura ya construida esperando que llegues. No es un producto que puedes comprar.
Es una semilla. Una intención. Una visión que estoy manifestando porque siento que es el momento de hacerla pública.
Durante años he estado recibiendo estas piezas. Fragmentos de un diseño mÔs grande. ImÔgenes, intuiciones, comprensiones que llegaban en meditación, en sueños, en momentos de silencio profundo.
Y he esperado el momento adecuado para compartirlas. Porque sabĆa que si las compartĆa demasiado pronto, se malinterpretarĆan. Se convertirĆan en fantasĆa. Se disolverĆan en el aire.
Pero ahora siento que el campo estÔ listo para poner los ingredientes de esta Alquimia que haremos entre todos. Que la consciencia colectiva ha madurado lo suficiente para recibir esta información sin distorsionarla completamente.
Bir Tawil me mostró el vacĆo. La pĆ”gina en blanco del mundo. El territorio que nadie reclama porque reclamarlo implicarĆa perder algo mĆ”s grande.
Y ese vacĆo se convirtió en sĆmbolo de algo mĆ”s profundo: la posibilidad de crear algo nuevo sin destruir lo viejo. De activar un campo de consciencia sin entrar en conflicto con las estructuras existentes. De construir por encima, en lo invisible, sin necesidad de conquistar territorios fĆsicos.
Virta Will es lo que propongo escribir sobre ese vacĆo: un estado virtual de consciencia donde la identidad no depende del territorio donde naciste, sino del estado interno desde el que eliges vivir. Donde ensayamos nuevas formas de organizarnos como humanidad. Donde la Ontocracia se vuelve prĆ”ctica, no solo teorĆa.
ION es la capital de ese estado. La ciudad de cristal en el metaverso. El mapa arquitectónico de la consciencia organizada en coherencia.
ToBee, i-On, ByU y Meta-iOn son las tecnologĆas que propongo desarrollar para sostener la experiencia. Los órganos del cuerpo social del estado virtual.
Tokion es el flujo energĆ©tico que propongo diseƱar para que la economĆa del estado funcione como un organismo vivo, no como una mĆ”quina de acumulación.
No sé si funcionarÔ. No sé cuÔnto tiempo tomarÔ construirlo. No sé cuÔntas personas resonarÔn con esta visión y decidirÔn participar.
Pero siento que si no lo manifiesto ahora, si no lo comparto, si no lo planto como semilla en el campo colectivo, nunca sabremos si era posible.
Y prefiero intentarlo y fallar, que no intentarlo nunca.
Hagamos juntos la Alquimia de un nuevo Estado de Consciencia.
Bienvenidos a Virta Will.



