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Mati aquí en el Puente

  • Mati
  • 7 ene
  • 5 Min. de lectura

Cuando era niño y empecé a recordar Egipto, creí que esas memorias pertenecían únicamente al pasado.

Sentía que lo que traía era información antigua, de hace unos 12.000 años, y que mi tarea era simplemente contarle a la humanidad lo que había sucedido entonces: cómo había sido ese mundo, qué conocimientos se habían perdido, qué civilización había existido antes del colapso.

Durante muchos años pensé que mi nacimiento en Argentina había sido casi azaroso. Como si hubiera aparecido aquí solo para narrar recuerdos que no tenían relación directa con este territorio. Creía que Egipto era el centro, el origen de todo lo que recordaba, y que mi rol era ser un mensajero del pasado, alguien que traía a la superficie memorias olvidadas.

Pero con el tiempo algo empezó a cambiar.


El Tercer Punto

Primero apareció un llamado que no venía ni de Egipto ni de Argentina. Un llamado hacia un tercer lugar. Hacia Estados Unidos. Hacia Oregón.

Cuando sentí por primera vez ese llamado —impulsado por la energía y el espíritu de mi hijo, Lucas— no entendía del todo qué estaba buscando allí. Sin embargo, cuando llegué a Oregón y me posé en ese territorio, algo se ordenó de golpe.

Desde Oregón pude ver algo que antes era invisible.

Pude ver que Egipto y Argentina estaban prácticamente a la misma distancia. Pude sentir a Egipto brillando como oro. Y a Argentina reflejando esa luz como plata.

Ahí comprendí que el cencepto nunca había sido Egipto ni Argentina en sí, sino el punto de observación.


La Aparición del Puente

Fue en ese momento cuando se reveló con claridad lo que luego llamé el Puente Arcoíris.

Yo había estado toda mi vida parado dentro de uno de los extremos: o en la memoria solar de Egipto, o en el cuerpo lunar de Argentina.

Pero para ver el arco completo, para entender el plan original, necesitaba pararme en un tercer punto. Ese punto fue Oregón.

Ahí es donde Ghan lo explica con claridad: el plan original —el que empecé a compartir públicamente desde 2009-2010— nunca fue solo recordar el cielo, sino traer el cielo a la Tierra.

Ese plan es Ater Tumti.


La Geometría del Triángulo

Los tres puntos —Egipto, Argentina y Oregón— están separados por aproximadamente 12.000 kilómetros entre sí.

Egipto a Argentina: 12.000 km.

Argentina a Oregón: 12.000 km.

Oregón a Egipto: 12.000 km.

Forman un triángulo equilátero natural sobre la superficie de la Tierra. Y esa es la geometría exacta de un arcoíris perfecto.

Cuando los tres se alinean, la humanidad puede ver el espectro completo y reordenar el patrón.


Aurum: Egipto, El Sol

Egipto representa al Sol. A Osiris. A la luz celestial, al orden cósmico, a la memoria original.

Su nombre alquímico es Aurum. Oro. El arquetipo solar.

Egipto sostiene el patrón del SER. El Nilo es el bastón, la columna vertebral donde se ordena la consciencia planetaria. Es el lugar donde la alquimia interna se activa. Donde la visión del Sol se recibe.

Aurum es la fuente de la luz. Sin ella, no hay nada que refractar. Sin ella, no hay espectro.


Argentum: Argentina, La Luna

Argentina representa a la Luna. A Isis. Al útero, al cuerpo que recibe, al espacio donde la luz puede encarnarse.

Su nombre alquímico es Argentum. Plata. El arquetipo lunar.

El movimiento no es volver a construir Egipto. El movimiento es comprender la alquimia egipcia y bajarla del plano conceptual para manifestarla en la materia.

Ese descenso se da en Argentina.

La luz solar —Horus, Lucas, la consciencia— baja al útero lunar para gestarse como forma. No como idea, no como símbolo, sino como realidad viva.


Argentina Como Cuerpo Vivo

Entendí con mayor profundidad que Argentina no es solo un país. Es un cuerpo biológico completo.

Tiene forma de mujer embarazada: la cabeza en el norte, la columna vertebral en la cordillera de los Andes, el vientre en el centro, los pies en Tierra del Fuego al sur.

Cada provincia es un órgano. Cada región cumple una función. Cada territorio es un chakra distribuido a lo largo del eje andino.

Por eso, cuando hablo de ontocracia, hablo de usar el cuerpo biológico de Argentina como modelo para un cuerpo social consciente, organizado según principios biológicos, energéticos y naturales.

Argentina es el lugar donde la visión debe volverse práctica. Donde la luz debe tomar forma. Donde el cielo debe encarnarse en la Tierra. Donde la visión se vuelve forma, cuerpo, tierra y futuro.


El Nilo y El Paraná

El Nilo es la columna vertebral del planeta. El bastón donde se ordena la consciencia.

Y mi función es sostener la visión entre ambos hemisferios, alineando el Nilo con el Paraná. Alineando la cordillera de los Andes con el Mar Rojo. A través del espejo alquímico de los dos ojos: Apolo y Artemis. Sol y Luna.

El Nilo sostiene la memoria. El Paraná sostiene la manifestación.

La alquimia interna del Nilo debe convertirse en estructuras reales en el territorio argentino. En el Cono Sur. En el útero del mundo donde la nueva humanidad puede gestarse.


Origin: Oregón, El Observador

No es la fuente de la luz. No es el recipiente del agua. Es el punto desde donde se ve el fenómeno completo.

Oregón no es solo una geografía. Es el mar de consciencia desde donde observo y coordino el puente entre el Nilo y el Paraná. Entre Aurum y Argentum. Entre la luz y el agua.

Origin es el punto del observador. El que dirige el puente arcoíris. El que permite ver el círculo completo, no solo el arco.

Sin ese ojo, el puente no aparece.


El Sentido del Puente Arcoíris

El Puente Arcoíris no es una metáfora poética. Es una estructura de consciencia. Un fenómeno óptico aplicado al territorio.

Egipto sostiene la memoria. Argentina sostiene el cuerpo. Oregón sostiene la observación.

Aurum: alquimia superior, activar la visión del Sol.

Argentum: alquimia inferior, gestar la nueva humanidad.

Origin: punto del observador, dirigir el puente arcoíris.

Solo cuando los tres puntos están activos, el arcoíris aparece. Solo entonces se ve el espectro completo. Solo entonces el plan puede ejecutarse sin distorsión.


De La Memoria A La Encarnación

Ahora entiendo que esas memorias de Egipto no eran solo del pasado. Eran instrucciones para el futuro.

El objetivo no es crear algo nuevo en Egipto. El objetivo es comprender Egipto y manifestar Argentina.

Bajar la luz a la materia. Traer el cielo a la Tierra. Alinear el Nilo con el Paraná. Convertir la alquimia interna en alquimia externa.

Y para que eso suceda, necesito sostener la visión desde el tercer punto. Desde el observador. Desde el ojo que ve el círculo completo.

Ese es el sentido del Puente Arcoíris. Ese es el propósito de Atertumti.

Aurum. Argentum. Origin.

Oro. Plata. Origen.

Sol. Luna. Ojo.

Luz. Agua. Observador.

Egipto. Argentina. Oregón.


Bienvenidos al puente arcoíris.


15 comentarios


Marcelo Melendez
Marcelo Melendez
31 ene

🌈✨

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Martina G
Martina G
08 ene

Me mueve y resuena profundamente. Gracias

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Renato Stefano Ruiz Meneses
Renato Stefano Ruiz Meneses
08 ene

¡Maravilloso! Entender la importancia de la trinidad, y que la distancia de un eje a otro es similar y forma, a su vez, un triángulo equilátero ejemplifica un sostén extraordinario.

Gracias Mati.

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vnFajardo71
07 ene

Gracias🥰🙏💞

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Maria de las Mercedes Casella
Maria de las Mercedes Casella
07 ene

Me llega hasta el alma graciassss!!!!


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