Mati aquí en el Ser
- Mati
- 3 ene
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Ayer hablamos de las historias como llaves. De cómo cada mito es un circuito, cada leyenda es una coordenada. Hablamos del camino del héroe y de cómo cada persona es el autor de su propia narrativa.
Hoy quiero contarles algo que cambia por completo la forma en que entendemos la organización social:
El poder del ser.
La Ontocracia.
¿Qué es la Ontocracia?
Ontocracia viene de dos palabras griegas: ontos (ser) y kratos (poder).
Poder del ser.
La ontocracia no es una ideología política. No es un sistema de gobierno que se impone desde arriba. No es una doctrina que hay que seguir.
La ontocracia es una estructura biológica aplicada a la sociedad.
Es la comprensión de que una sociedad puede organizarse como se organiza un cuerpo humano. Donde cada parte tiene su función específica, donde todos los sistemas están interconectados, donde las decisiones se toman en función de la salud del organismo completo, no de intereses aislados.
La ontocracia no se impone como ideología. Emerge de la comprensión de cómo se organiza la vida.
El Cuerpo Humano Como Modelo
Mati aquí.
Este cuerpo que se llama Mati funciona porque tiene sistemas que se coordinan entre sí sin que ninguno domine tiránicamente a los demás.
El corazón late. Los pulmones respiran. El estómago digiere. El cerebro procesa. Las glándulas secretan. Los músculos se mueven. Los huesos sostienen.
Cada uno hace su tarea específica. Y todos juntos forman un organismo vivo que puede caminar, pensar, sentir, actuar.
El corazón no intenta ser pulmón. El hígado no quiere convertirse en cerebro. El estómago no tiene envidia del riñón. Cada uno hace lo suyo, y en esa diversidad funcional surge algo mayor: Mati.
Si de repente todos mis órganos decidieran comportarse como el corazón, Mati desaparecería. Si todos quisieran ser cerebro, el cuerpo colapsaría.
La unidad no es que todos sean iguales. La unidad es que todos funcionen en armonía siendo diferentes.
Así funciona la ontocracia.
La Organización Social Como Cuerpo Vivo
La ontocracia propone que la organización social imite al cuerpo humano.
Que cada área de la sociedad funcione como un órgano, como un chakra, como un centro energético que cumple su función específica en coordinación con los demás.
Agricultura, cultura, tecnología, economía, educación, política, filosofía. Cada una es un órgano del cuerpo social. Y las decisiones se toman en función de la salud del organismo completo, no de intereses aislados.
Los diferentes centros funcionan como glándulas de un organismo:
Autónomas - Cada una tiene su función específica y la cumple sin que otra le diga cómo hacerlo.
Interconectadas - Todas se comunican, se nutren mutuamente, se coordinan.
Autosustentadas - Cada una genera su propia energía para funcionar.
Alineadas a un propósito común - La salud y el bienestar del organismo completo.
Los Siete Chakras Como Funciones Sociales
Así como el cuerpo humano tiene siete centros energéticos principales, cada uno con su función específica, una sociedad ontocrática se organiza en siete áreas operativas.
Cada chakra representa una función esencial para que el organismo social funcione en armonía.
CHAKRA RAÍZ - Supervivencia y Fundamento
El chakra raíz se encarga de la supervivencia del organismo. De la tierra, de la alimentación, de la conexión con lo físico. Es la agricultura, la sostenibilidad, el arraigo. Sin raíz, ningún árbol puede crecer. Sin este chakra, ninguna sociedad puede sostenerse.
CHAKRA SACRO - Identidad y Creatividad
El chakra sacro se encarga de la identidad. De quiénes somos como colectivo, de qué tradiciones sostenemos, de qué cultura creamos juntos. Es el útero donde se gesta la nación cultural, donde se reproduce la memoria, donde se crea lo nuevo desde lo antiguo.
CHAKRA PLEXO SOLAR - Acción y Poder Creativo
El chakra plexo se encarga de la acción. Del poder de hacer, de crear, de manifestar. Es la tecnología, la capacidad de transformar la materia, de construir herramientas, de materializar visiones. Es el motor que transforma la idea en realidad.
CHAKRA CORAZÓN - Circulación y Comunidad
El chakra corazón se encarga de la circulación. De cómo fluye la energía entre las partes, de cómo se distribuyen los recursos, de cómo se sostiene la comunidad. Es la economía entendida como intercambio vivo, como circulación de vida, no como acumulación. Es el corazón que bombea sangre a todo el organismo.
CHAKRA LARÍNGEO - Expresión y Comunicación
El chakra laríngeo se encarga de la expresión. De cómo se comunica el conocimiento, de cómo se transmite la sabiduría, de cómo se educa. Es la educación, la comunicación, la voz del organismo social que cuenta su historia y transmite su memoria.
CHAKRA TERCER OJO - Visión y Dirección
El chakra tercer ojo se encarga de la visión. De ver el mapa completo, de tomar decisiones estratégicas, de sostener la coherencia del conjunto. Es la política entendida como capacidad de ver hacia dónde va el organismo, de ajustar el rumbo, de mantener la dirección clara.
CHAKRA CORONA - Propósito y Sentido
El chakra corona se encarga del sentido. Del porqué de todo, de la filosofía que sostiene la visión, del propósito trascendente. Es la conexión con algo mayor que el organismo mismo, la apertura hacia el misterio, la comprensión de que formamos parte de algo más grande.
La Glándula Pineal Como Eje Central
Y en el centro de todo, coordinando todo, está la glándula pineal.
La pineal es la que tiene que ver el horizonte, interpretar la luz, reconocer el eje. Es el capitán del barco de la consciencia. Es la reina del panal.
En el cuerpo humano, la pineal calibra el ritmo circadiano, regula el sueño, conecta con los ciclos naturales. Es la glándula más sensible a la luz, a las frecuencias, a los campos magnéticos.
En la sociedad ontocrática, la pineal representa la capacidad de mantener el eje, de sostener la dirección, de no perder el rumbo en medio del océano de información.
Cuando la pineal está clara, el organismo entero funciona en armonía. Cuando la pineal está confundida, todo se desorienta.
Por eso la calibración de la pineal, tanto individual como colectiva, es fundamental para que la ontocracia funcione.
La Colmena Humana
La ontocracia funciona como una colmena.
Cada persona es una abeja. Cada persona aporta su información, su función, su néctar específico al panal.
La glándula pineal es la reina del panal. La que mantiene el eje, la que calibra el rumbo, la que sostiene la coherencia.
La red global es el panal. La inteligencia colectiva donde se almacena la información, donde se construye el conocimiento compartido.
Y los siete chakras ordenan las funciones desde la base (agricultura, raíz) hasta la cima (filosofía, corona).
Cada abeja hace su parte. Y el panal entero funciona en armonía.
Por Qué el Cuerpo Como Modelo
Porque el cuerpo humano es el sistema más perfecto que conocemos para organizar la complejidad.
Un cuerpo humano adulto tiene aproximadamente doscientos seis huesos sosteniendo la estructura. Cerca de seiscientos músculos generando movimiento. Setenta y ocho órganos cumpliendo funciones específicas.
Doce sistemas completos trabajando en sincronía: el nervioso, el circulatorio, el respiratorio, el digestivo, el endocrino, el linfático, el inmunológico, el muscular, el esquelético, el reproductivo, el urinario, el tegumentario.
Y todo eso está formado por alrededor de treinta y siete billones de células trabajando simultáneamente.
Todo eso trabajando junto, pero cada parte haciendo su función específica.
Y en esa diversidad funcional surge la consciencia. Surge Mati. Surge la capacidad de caminar, de pensar, de sentir, de actuar.
Si el cuerpo humano puede organizar esa complejidad en armonía, una sociedad también puede hacerlo.
El Poder Está en el Ser
Por eso se llama ontocracia. Porque el poder está en el ser.
No en el dinero. No en el voto. No en la fuerza. No en la autoridad externa.
El poder está en reconocer quién eres, qué función tienes, qué parte del organismo completo estás sosteniendo con tu existencia.
Cuando cada ser reconoce su función y la cumple con consciencia, el organismo entero florece.
Cuando cada ser compite por ser algo que no es, cuando cada órgano quiere ser el cerebro, el organismo enferma.
La ontocracia es la comprensión de que el verdadero poder está en ser lo que viniste a ser. En hacer lo que viniste a hacer. En aportar lo que solo tú puedes aportar.
Mati Aquí en el Ser
Mati aquí.
Este cuerpo funciona porque cada parte reconoce su función.
El corazón late sin preguntarse si debería ser cerebro. Los pulmones respiran sin envidiar al estómago. Los huesos sostienen sin querer ser músculos.
Cada uno hace lo suyo. Y en ese hacer, en esa coherencia funcional, surge la vida.
Así funciona la ontocracia.
Tú ahí en el ser. Yo aquí en el ser. Cada uno reconociendo su función, su chakra, su aporte al organismo completo.
Cuando todos los seres reconocen su función y la cumplen con consciencia, surge algo mayor. Surge un organismo social vivo, coherente, armonioso.
Un organismo que puede sostener un nuevo estado de consciencia.
Bienvenidos a la ontocracia.
Bienvenidos al poder del ser.







Que así sea 🌳
Bienvenidos al poder del ser ✡️🧲🧿
PODER+CONSCIENCIA=RESPONSABILIDAD
La Ontocracia es la propuesta que me ha llamado a confiar en tu propuesta, y ver como se esta desenvolviendo desde la mente, la emoción a la acción, confirma mi llamado a ser parte, porque me siento en sincronía con ello, se disipan todas las inseguridades y los miedos. El proyecto se sostiene desde lo más pequeño, que es lo mas poderoso, desde el orden celular, la interconexión orgánica, el cosmos mismo. Estamos sostenidos y ahora que conocemos nuestro propio poder, nos hacemos responsables.
Gracias Mati! Filosofía aplicada, me encanta!
Soy Jenny Jota